Artroscopia y ortopedia

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Dr Benjamín Pineda

martes, 14 de octubre de 2014

Síndrome compartimental: la amenaza silenciosa de los pilotos

http://www.angelvillamor.com/2010/01/sindrome-compartimental-la-amenaza.html


Síndrome compartimental: la amenaza silenciosa de los pilotos


El pasado martes tuvimos la satisfacción de dar el alta al piloto español de motociclismo, Aleix Espargaró. Le habíamos operado el día anterior para solucionar el síndrome compartimental que tenía en su antebrazo izquierdo, un problema que, sin ser grave, puede acabar con la carrera deportiva de un corredor si no se diagnostica correctamente y no se trata a tiempo.


¿Qué es y por qué se produce?

Las fibras musculares están agrupadas en fascículos. Para mantenerlos ‘ordenados’ dentro de la fascia (funda que envuelve el músculo entero, formado por fibras, nervios y vasos sanguíneos) y darles sostén, una fina vaina de tejido conectivo, denominada perimisio, los recubre y los separa de otros fascículos.

Determinadas actividades físicas exigen un trabajo muscular muy intenso y esto provoca que el músculo se dilate y se tense tanto que el perimisio no se expande lo suficiente y, literalmente, asfixia al conjunto de fibras locales.

La presión que se ejerce sobre esta zona causa que las arterias y las venas se colapsen y la sangre deje de fluir con normalidad. Las fibras musculares necesitan el oxígeno que les aporta la hemoglobina y que viene a través del torrente sanguíneo.

Si esta circulación resulta entorpecida o se interrumpe aparece hormigueo, calambres, debilidad y un dolor agudo similar a cuando se monta un músculo. En definitiva, la zona afectada pierde fuerza y deja de funcionar.

En los pilotos de grandes cilindradas, el síndrome compartimental es relativamente frecuente porque en las aceleraciones, la inercia deja su cuerpo atrás. Para no salir despedidos de la moto, los corredores se ven obligados a traccionar con los dedos y eso repercute en una gran tensión sobre la musculatura de los antebrazos, lo que puede acabar generando esta patología.

De hecho, hace cuatro meses intervinimos a Espargaró de la misma dolencia en el antebrazo derecho y, desde que comenzamos con esta técnica, han sido muchos los pilotos que, como Julián Simón (Campeón del Mundo de 125cc en 2009), Iván Cervantes (Tricampeón del Mundo de Enduro) o Carlos Campano (Campeón de España de Motocross), han pasado por nuestros quirófanos para solucionar este problema.

No obstante, y aunque afecta casi de manera exclusiva a este tipo de deportistas (por las particularidades de su actividad), otros deportes no están exentos de sufrirlo. Escaladores, marchadores o corredores también son susceptibles de padecerlo debido a las grandes tensiones a las que someten a sus brazos y piernas.

Incluso personas no deportistas que, sin embargo, lleven a cabo trabajos físicos que requieran movimientos repetitivos de gran intensidad pueden sufrirlo, lo cual merece también una gran atención ya que, de no solucionarse puede acabar en una baja médica prolongada aparentemente inexplicable.

Un ejemplo que hemos operado en varias ocasiones es en los caminantes del camino de Santiago, que vuelven de éste con el mismo sufrimiento, pero en las piernas.

¿En qué consiste la intervención?

La cirugía es relativamente sencilla y consiste en eliminar el estrangulamiento de las fibras musculares realizando una incisión quirúrgica en las vainas que aprisionan los fascículos musculares.

Aunque a priori puede parecer una operación cruenta, no lo es. Se lleva a cabo con técnicas mínimamente invasivas y el resultado es inmediato. Es increíble ver como el paquete muscular se reubica a medida que va encontrando el espacio libre que generamos al abrir la vaina opresora.

Eso sí, la rehabilitación ha de comenzar en las primeras 24 o 48 horas de la intervención para recuperar cuanto antes la funcionalidad de una musculatura que está rígida.

Se quitan los vendajes compresivos, se sustituye por otro linfático para reabsorber los hematomas derivados de la operación y drenar la zona de líquidos y se empieza a hacer estiramientos para que el músculo pueda expandirse con normalidad.

En una semana el corredor puede volver a pilotar y a entrenar con normalidad.

De este modo, estamos seguros de que Aleix nos seguirá dando alegrías en los circuitos muy pronto.

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